Los errores del pasado pt 1

Ernesto Sábato dijo alguna vez que las bases de la sociedad se perdieron desde que el ser humano olvidó los fundamentos morales para vivir… ¿Qué es la moralidad? Según el diccionario de la RAE, es el conjunto de normas o preceptos que se consideran buenos para dirigir el comportamiento de las personas en una comunidad… La palabra moral viene del latín moris que significa: costumbre y hace referencia a las creencias, costumbres o normas necesarias para guiar a una sociedad por el buen camino.

Como hijos de Dios sabemos que desde los inicios Dios consideró la necesidad de dar a su pueblo un conjunto de reglas o normas que pudiesen ayudar a vivir vidas correctas; por tal razón la necesidad de que Moisés subiera al Monte Sinaí para recibir aquel importante decálogo… Esto ayudaría a establecer normas y principios, para evidenciar el pecado… a comprender cuál era el plan de Dios y además que existiese una buena convivencia entre aquella sociedad.

Cristo, en su infinito amor nos proveyó de todos esos cuidados y de la guía de su amor por medio de toda su Palabra que es luz en nuestro diario caminar… Notemos que la Biblia tiene establecido un orden, y es que el hombre y la mujer se unan en matrimonio. Este es un pacto establecido por Dios y que consecuentemente traerá salud… Es una experiencia maravillosa caminar bajo la aprobación de la ley y la sociedad y la bendición de nuestro Señor.

La triste realidad de nuestros contextos, es que el desgarrador machismo ha dejado medio continente al cuidado de la madre como cabeza del hogar… La predicación de nuestra sociedad de “las relaciones libres y haz lo que te venga en ganas”, ha dejado en los hijos muchas heridas, que lastimosamente el tiempo no sanarán…  Vemos el modelo de Dios en 1ª de Corintios 7.2 donde dice: “Para evitar el pecado sexual, es mejor que cada hombre tenga su propia esposa, y que cada mujer tenga su propio esposo” hebreos 13:4, nos advierte: “Respeten el matrimonio manteniendo pura su relación de pareja.

Tengan muy en cuenta que Dios castigará duramente a los que cometen adulterio y a los que practiquen inmoralidades sexuales”.

Queda establecido que cuando entendemos este concepto del respeto al matrimonio, también respetaremos al cónyuge y a la familia… Mi sueño es que algún día nuestros hombres en Latinoamérica asuman una paternidad responsable. Sólo así sanaremos nuestra tierra… Lamentablemente se me terminó el tiempo por hoy…mañana seguiré con este tema por esta misma emisora …Dios les bendiga.