Marcos 8:14 Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca.
8:15 Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes.
8:16 Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan.
8:17 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón?
8:18 ¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis?
8:19 Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce.
8:20 Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete. 8:21 Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis?
Jesús vuelve a tener un rato a solas con sus discípulos, y lo aprovecha para advertirles sobre la levadura de los fariseos y saduceos (su legalismo y sus falsas doctrinas). Tristemente sus discípulos malinterpretan las palabras de Jesús, y lo toman como un regaño por haber olvidado traer pan suficiente. Jesús les reprende y les recuerda las maravillas de las que han sido testigos.
¿Saben amigos (as) … En ocasiones al igual que a los discípulos se nos olvida en quien hemos confiado y en quién hemos puesto nuestra fe. Jesús es el Creador de TODO y en el libro de Job, Dios nos recuerda y desafía a pensar en Su grandeza:
“¿Dónde estabas cuando puse las bases de la tierra? ¡Dímelo, si de veras sabes tanto! ¡Seguramente sabes quién estableció sus dimensiones y quién tendió sobre ella la cinta de medir! ¿Sobre qué están puestos sus cimientos,
o quién puso su piedra angular mientras cantaban a coro las estrellas matutinas y todos los ángeles gritaban de alegría?” Job 38:4-7
Hemos puesto nuestra confianza en el Dios verdadero, el Omnipotente, el Sabio, el Infinito. Él es el que puede multiplicar cinco panes y dos pescados y alimentar a una multitud.
Debemos de poner nuestra confianza en Dios, y no en falsas enseñanzas de hombres como los fariseos y saduceos de su tiempo, debemos tener cuidado con lo que oímos y a quien oímos, hay que ser como los bereanos (Hechos 17:10).
¡Cuidado! Hoy también existen fariseos y saduceos modernos que tratan de infiltrarse en las iglesias, para confundir con sus falsas enseñanzas, seamos como los bereanos.
¿Y tú, en quién has confiado, en los hombres o en Dios?
Jesús nos advirtió que evitemos los falsos maestros. “Tengan cuidado, les advirtió Jesús; eviten la levadura de los fariseos y de los saduceos.” Mateo 16:6
Hno. Gunder.
