Mateo 27:31 Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.
27:32 Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevase la cruz.
Marcos 15: 20 Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.
15:21 Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz.
Lucas 23:26 Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
Cirene era un asentamiento en la costa del norte de África, al oeste de Alejandría, y al sur de Grecia. Era reconocida gracias al comercio y por tener una gran población de judíos. Es mencionada cuatro veces en el libro de los Hechos 2:10; 6:9; 11:20; 13:1. Algunos han dicho que Simón se encontraba entre los cireneos que tenían una sinagoga en Jerusalén (Hech. 6:9) y que quizás estuvo entre los hombres de Cirene que predicaron el evangelio a los griegos (Hech. 11:20).
Pero más importante que el hecho de saber de dónde venía este hombre; y que se nos dice que volvía del campo y posiblemente se dirigía a su casa, fue lo que hizo y lo que simbolizó, como mencionábamos ayer: “Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:27).
Aunque fue obligado por los soldados, cumplió con su misión, “le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús”, literalmente siguió a Jesús con la cruz a cuestas a pesar de que no era suya.
Posiblemente Simón estaba cansado de su labor del día, pues en el campo el trabajo inicia muy temprano en la mañana; sin embargo, si lo comparamos con el Maestro su cansancio no significaba nada, y aunque no se nos diga más con respecto a Simón, esperamos verlo allá en el cielo y que nos cuente cual fue el resultado de literalmente llevar la cruz de Cristo, no debió ser fácil, fue algo personal, fue sentir un poco del sufrimiento que tuvo que soportar nuestro Señor, no flaqueó pues tenía a Jesús al frente, que extraño privilegio para Simón.
Otra lección que nos ejemplifica Simón. En su instrucción a los discípulos en Mateo 5:41 les dijo: “y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos”.
Y tú, ¿estás dispuesto a llevar la carga que implica la cruz?
Jesús ejemplifica lo que es el servicio a Dios, y lo que implica llevar la cruz. “Cuando se lo llevaban, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús.” Lucas 23:26.
Hno. Gunder.