CONFIA

Nahúm 1:2 Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos.

1:3 Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable. Jehová marcha en la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies.

1:4 Él, amenaza al mar, y lo hace secar, y angosta todos los ríos; Basán fue destruido, y el Carmelo, y la flor del Líbano fue destruida.

1:5 Los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan.

1:6 ¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pie en el ardor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas.

1:7 Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.

1:8 Mas con inundación impetuosa consumirá a sus adversarios, y tinieblas perseguirán a sus enemigos.

Nínive estaba en problemas con Dios ¡Grandes problemas! A pesar de la buena obra del reacio profeta Jonás, Nínive había vuelto a sus malos caminos. Los ninivitas habían oprimido a otros países, adoraban ídolos, y llevaban a cabo actos de crueldad.

Dios vio esta maldad, y por medio de las palabras de Nahúm habló de la destrucción venidera de Nínive, usando palabras tales como ira y venganza. Nínive estaba al punto de enfrentar el juicio.

¿Por qué el profeta de Dios, le diría acerca de esto al pueblo de Judá? ¿De qué manera las palabras aterradoras de Nahúm, podrían ayudar a aquellos que vivían en la Tierra Prometida?

Para contestar esas preguntas, hay una ayuda en Nahúm 1:7-8. Su profecía de la destrucción de aquellos que rechazan a Dios está en agudo contraste con la promesa de Dios para aquellos “que confían en El.” En vez de enfrentar el juicio, los piadosos recibirían cuidado y atención. Tendrían un refugio en Él.

Dios no es parcial. Él ofrece refugio, ayuda, y consuelo a aquellos que confían en Él, y también envía juicio contra aquellos que desobedecen sus normas.

El mensaje para nosotros es el mismo que para Judá. Por medio de la confianza y la obediencia, podemos disfrutar del consuelo del refugio de Dios – incluso en los momentos de tribulación. ¿No has confiado aun en Dios como tu Señor y Salvador, qué estás esperando? ¿Te es difícil confiar en Dios?

 Inicia con las pequeñas decisiones, trabaja, estudia su Palabra, ORA y disponga su corazón para escuchar un NO de parte de Dios, eso también es parte de confiar en Dios, y sobre todo ore.

Hno. Gunder.