DIOS Y EL TRABAJO

Juan 5:17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.                                                                                                   Hoy 1 de mayo se conmemora en el mundo el día del trabajo.          Se eligió este día porque los trabajadores que protestaban para tener 8 horas de trabajo, fueron asesinados por demandar sus derechos. Por este motivo se instauro en el mundo, el 1 de mayo como fecha recordatoria de esta masacre laboral.                                                                                                                     La Biblia, dentro del mundo laboral, también tiene mucho que decir.

 Expresa que Dios trabaja desde el principio y que su hijo también trabaja. “Mi padre trabaja y yo también trabajo. Juan 5:17. El trabajo es una bendición parte de Dios y debe hacerse con alegría y sentido de agradecimiento. 1 Tes. 5:12 “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan;”

Es de nobleza y buena jefatura, que el trabajador reciba un salario justo por su trabajo, el pago de sus regalías según la ley, (vacaciones, fondo de pensión, seguros, horas extras, etc.) Y que también el trabajador reciba un descanso acorde a su trabajo.

La Biblia también nos enseña a no preocuparnos, y mirar a las aves que “no trabajan ni hilan”, pero que el Padre celestial las alimenta. Así que nosotros debemos trabajar confiando en la provisión de Dios.

La Biblia explícitamente expresa que el trabajo es una bendición, ya que el ser humano, hombre y mujer trabajaron en el huerto del edén, antes del pecado.                                                                      Producto del pecado el trabajo se hizo más duro, sin embargo, el trabajo fue dado antes al ser humano. A través del trabajo el ser humano puede realizarse en forma individual y comunitaria. Puede alcanzar los fines para los cuales Dios le creo.

Dios, siendo un ser supremo, es un trabajador. Jesús mismo trabajó, y tanto Dios como Jesús, siguen trabajando en el mundo. Pero la Biblia manifiesta que Dios también descansó. El descanso es un elemento básico y fundamental que forma parte del trabajo.

Por medio del trabajo, Dios nos bendice, y a través de esta bendición, podemos alegrar a nuestras familias y también al prójimo.

En el trabajo debemos evitar la avaricia, el materialismo. Debemos aprender a ser generosos y buenos administradores con lo que Dios nos ha entregado.

Hoy, es posible que tengamos un trabajo difícil, regular o bueno, pero, ante todo, debemos orar por nuestras jefaturas como lo ordena la palabra de Dios… “Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2:2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad” (1°Tim. 2:1-6).

 Creo que es bueno esforzarse y surgir, pero no caigamos en la tentación de codiciar el empleo de otro, porque eso nos lleva a pecar. Solo confiemos en la provisión de Dios, que es buena, agradable y perfecta. 

Recordemos siempre las palabras de Jesús … “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

 

Hno. Gunder.