EL CORAZON ALEGRE HERMOSEA EL ROSTRO

Proverbios 15:12 El escarnecedor no ama al que le reprende,
Ni se junta con los sabios.
13El corazón alegre hermosea el rostro;
Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.
14El corazón entendido busca la sabiduría;
Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
15Todos los días del afligido son difíciles;
Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.

Hay días en los que nos sentimos mal, quisquillosos y malhumorados. Es cierto que hay muchas razones para sentirnos así, pero una de ellas es que estamos tristes. Nuestras emociones pueden perjudicarnos mucho socialmente, profesionalmente y hasta espiritualmente.

Como vemos en la porción bíblica de hoy, cuando tenemos un corazón alegre se refleja en el rostro y en nuestro espíritu delante de Dios y de las personas. Necesitamos dejar que el Señor llene con su alegría todo nuestro corazón.

Cuando permitimos que la Palabra de Dios renueve nuestro entendimiento diariamente, eso también afecta nuestras emociones. Si buscamos a Dios constantemente por medio de la Biblia sagrada y la oración, nuestras emociones se robustecerán y serán más equilibradas en Cristo. Así la alegría de Dios habitará en nuestro corazón, haciéndonos personas más bonitas, felices y con buena disposición. ¡Llena tu corazón con la alegría de Dios y su gracia te embellecerá!

¡¡¡Hermosea tu rostro con un corazón alegre!!! La alegría de Dios nos fortalece, rejuvenece y hasta nos embellece. ¡Alégrate de tener al Señor en tu vida! Su presencia es suficiente para alegrar tu corazón durante todo el día. Ora a Dios y agradécele por todo lo que él ha hecho y por todo lo que hará.

Lee la Biblia constantemente. Busca la renovación total en la Palabra de Dios. Ella sustentará tu fe en las dificultades diarias, y no permitirá que el enemigo robe tu alegría. Ten en mente la esperanza futura. Confía en el Señor y en todas sus promesas. Él es el mismo, no cambia y no fallará.

Comparte con las personas a tu alrededor la alegría de pertenecer al Señor Jesucristo. Sé gentil, sonríe y deja que se noten la alegría y el amor de Dios que habitan en tu corazón.

Para orar:                                                                                              Señor, ¡gracias por todo! Te doy gracias porque reconozco que eres todo lo que necesito para vivir alegre todos los días. A través de tu Palabra aprendo a confiar y a descansar en ti. Así puedo tener mi corazón lleno de una alegría que no es pasajera ni depende de las circunstancias. Ayúdame a vivir plenamente la paz, la alegría y el amor que tú me has dado. Y que, de esa forma, mi vida refleje la alegría plena de Cristo al mundo. En el nombre de Jesús, amén

Hno. Gunder.