FELIZ DIA DEL PADRE

Salmos 127:1 1Si Jehová no edificare la casa,
En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad,
En vano vela la guardia.
2Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño.
3He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre.
4Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.
5Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos;
No será avergonzado
Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

Cuenta una historia, que hace mucho tiempo, en un lugar lejano, había una casa que era diferente a todas las otras que había a su alrededor. Esta casa era grande y tenía un jardín hermoso. Le decían “La casa sin techo”, porque su apariencia llamaba mucho la atención.                                                                                               Esta casa tenía todas las bases, tenía columnas hechas de madera y sus paredes estaban cubiertas de ladrillos. Sus pisos eran de cemento, sus ventanas eran grandes y se podía observar la belleza de la naturaleza a través de ellas. El jardín de esta casa era hermoso, tenía variedad de plantas con flores y tenía un árbol grande que producía sombra en las tardes; también los pájaros llegaban y hacían sus nidos allí. La casa estaba vacía, nadie podía habitarla, porque no tenía techo, y cuando caía la lluvia se inundaba. Muchos iban a observarla, pero nadie quería repararla.

Un día llego alguien muy especial, un hombre con visión y cuando vio este lugar dijo: ¡Yo la quiero comprar, quiero repararla y le pondré un techo, ha estado desprotegida, pero yo la voy a cuidar! Y así fue, este buen hombre le hizo un techo y la lluvia nunca más se filtró dentro de este lugar.

La gente lo llamaba el protector, el constructor, el restaurador de la casa sin techo, pero la historia no termina allí.

Este buen hombre formo un hogar, tuvo su esposa y muchos hijos, y cuando sus hijos empezaron a llamarlo papá, entendió una gran lección. Entendió el valor de ser Padre, el valor que tiene ser un protector, un proveedor, un padre amoroso.                                             Sin techo se inunda la casa, sin bases sólidas es imposible que se sostenga, sin visión no hay belleza, no hay jardín y sin un constructor no hay casa.

Entendió que muchos habían ido a observar esta casa, pero Dios lo escogió a él, para llevar a cabo el propósito de su creación, para cuidar, procrear, amar, proteger, crear, plantar, edificar, guiar y gobernar. Dios lo creo para tener una familia y que un día sus hijos lo llamaran papá.

Esta lección lo llevo a meditar, que, como Padre, es el techo que protege su hogar, y sus hijos son un tesoro y herencia que le dio jehová. A la casa sin techo, se le cambio el nombre, ahora es “La casa redimida de paz y de amor”. Pero ante todo la gloria y la alabanza sea para nuestro padre celestial.

Bendito sea tu nombre, creador del cielo y de la tierra en quien habita la verdad de nuestra existencia.

A nombre mío, de mi esposa y toda mi familia, saludo y bendigo a todos los padres del mundo, y les deseo…                                                     

  ¡¡UN EXCELENTE DÍA DEL PADRE!!

 

Hno. Gunder.