
Salmo 19:1 Profecía sobre Egipto. He aquí que Jehová monta sobre
una ligera nube, y entrará en Egipto; y los ídolos de Egipto
temblarán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios
dentro de ellos.
19:2 Levantaré egipcios contra egipcios, y cada uno peleará
contra su hermano, cada uno contra su prójimo; ciudad contra
ciudad, y reino contra reino.
19:3 Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y
destruiré su consejo; y preguntarán a sus imágenes, a sus
hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos.
19:4 Y entregaré a Egipto en manos de señor duro, y rey violento
se enseñoreará de ellos, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.
19:5 Y las aguas del mar faltarán, y el río se agotará y secará.
Hace unos años atrás viví una experiencia sobrecogedora, al
poder observar un eclipse total de Sol. Por unos minutos nuestra
estrella se oculta detrás de la compañera de nuestro planeta, la
luna, y esto produce una penumbra inquietante que hace que los
animales busquen sitios para dormir, y en la fase cuando alcanza
su totalidad, es el único momento en el cual podemos apreciar al
sol directamente con nuestros ojos.
Si quieres ver el próximo eclipse de este tipo, tendrás que esperar
hasta el 26 de febrero de 2028: tendrá una duración máxima de 4
minutos y 32 segundos, y sucederá sobre el Océano Atlántico en
Chile y Argentina. Esta previsibilidad en los eclipses también
ocurre con los cometas, por ejemplo, el retorno del cometa Halley
será el 28 de julio de 2061.
Esto claramente nos muestra el orden que existe en el universo. Si
no fuera por la serie de leyes establecidas que gobiernan el
movimiento de todas las cosas en el cosmos, tales predicciones
no podrían hacerse. Estos eventos no pueden considerarse
situaciones que se producen por azar o casualidad, entonces
¿podemos ver la mano de Dios en estos eventos de la astronomía?
Jeremías 33:25 dice: “Así ha dicho Jehová: Si no permanece mi
pacto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y
la tierra,
33:26 también desecharé la descendencia de Jacob, y de David mi
siervo, para no tomar de su descendencia quien sea señor sobre la
posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque haré volver
sus cautivos, y tendré de ellos misericordia”.
Podemos apreciar la estrecha relación entre Él y su pueblo como
resultado del pacto establecido con ellos, y para expresarlo
emplea una analogía basada en una verdad científica. En efecto,
Dios dice que las leyes del universo que Él estableció, “las leyes
del cielo y la tierra”, son tan seguras como las promesas que
pactó con su pueblo.
Las leyes de Dios han gobernado nuestro mundo y universo desde
su creación, y siguen haciéndolo con una previsibilidad
asombrosa. Así que, anota en tu calendario la próxima vez que
pasarás tiempo con el asombroso y maravilloso Dios que controla
nuestro mundo.
A esas personas que piensan que Dios no los escucha, debo
decirles que las maravillas de la creación revelan que Dios está
activo y presente en nuestro mundo. El salmista estaba muy
seguro de esto cuando escribió… “Los cielos cuentan la gloria de
Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmos
19:1).
Hno. Gunder