
1°Cron. 13:5 Entonces David reunió a todo Israel, desde Sihor de
Egipto hasta la entrada de Hamat, para que trajesen el arca de
Dios de Quiriat-jearim.
13:6 Y subió David con todo Israel a Baala de Quiriat-jearim, que
está en Judá, para pasar de allí el arca de Jehová Dios, que mora
entre los querubines, sobre la cual su nombre es invocado.
13:7 Y llevaron el arca de Dios de la casa de Abinadab en un carro
nuevo; y Uza y Ahío guiaban el carro.
13:8 Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con
todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles,
címbalos y trompetas.
13:9 Pero cuando llegaron a la era de Quidón, Uza extendió su
mano al arca para sostenerla, porque los bueyes tropezaban.
13:10 Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió,
porque había extendido su mano al arca; y murió allí delante de
Dios.
A muchos jóvenes les gusta patinar sobre asfalto, quizás sea por
los saltos o por la gran cantidad de trucos que pueden hacer con
sus patinetas. También existen otros jóvenes que disfrutan de
patinar por los caminos.
Patinar tiene sus peligros, ya sea porque en un truco las personas
se pueden golpear, o paseando por alguna calle se pueden caer si
se encuentran con algún obstáculo; por ejemplo, una rama de
árbol, algún objeto contundente, un desperfecto en la calle o
simplemente alguna pequeña piedrita.
Pero sin duda los que patinan saben del daño que pueden
causarles esas pequeñas piedritas, ya que es fácil ver los
obstáculos grandes, pero los pequeños son difíciles de apreciar, y
más cuando se transita con algo de velocidad.
¿Saben amigos (as)? … Así es la vida también, nos la pasamos
cuidándonos de los grandes problemas, los grandes pecados; sin
embargo, los pequeños son los que en verdad nos pueden causar
gran cantidad de problemas: una palabra fuera de lugar, un mal
pensamiento, un sentimiento de odio. En ocasiones le ponemos
menos atención e importancia a estos comportamientos que
pueden causarnos graves problemas.
No debemos olvidar que estamos en la presencia de Dios santo y
para Él todos los pecados son graves. En nuestra lectura bíblica,
vemos como Uza lo experimentó en carne propia, él pensó que
tocar el arca de Dios con sus manos impías, era una pequeña
infracción; mas no lo era, y la consecuencia que tuvo fue morir en
plena acción de forma instantánea.
Tal como lo dice el autor de Cantares: “Atrápennos las zorras, las
zorras pequeñas que echan a perder las viñas, pues nuestras viñas
están en flor” (Cantares 2:15), esos pequeños pecados pueden ser
un gran obstáculo en nuestro crecimiento espiritual; si bien es
cierto debemos cuidarnos de las piedras grandes, no podemos
dejar de preocuparnos por las piedras pequeñas.
Los pequeños problemas pueden crecer y causar grandes
problemas.
Hno. Gunder.