NO INSISTAS

1° Samuel 12:19 Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a Jehová tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros.
20Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón.
21No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades.
22Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.
23Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto.
24Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.

En algún momento de nuestra vida, la mayoría de nosotros ha querido tanto algo, y a pesar de saber que está mal, no paramos hasta conseguirlo. También es verdad que luego de ello, al darte cuenta de tu error te sientes apenado por tu necedad y estupidez.

También existen las personas a quienes no les importa haber hecho algo incorrecto, son insensibles y se resignan literalmente a aceptar los resultados de su equivocación. No obstante, hay otra opción.

Al leer nuestra porción bíblica diaria, nos encontramos con una decisión que tomó el pueblo de Israel, ellos querían tener un rey humano al igual que las otras naciones, y a pesar de las advertencias dadas por el profeta Samuel (1° Sam8:4-9), siguieron insistiendo y como resultado Dios les permitió tener lo que querían.

Cuando se dieron cuenta del error, pidieron la ayuda de Samuel para que orara por ellos (1° Sam.12:19), a lo que el profeta contestó: “No teman. Ustedes han cometido todo este mal; pero con todo, no se aparten de en pos del Señor, sino sirvan al Señor con todo su corazón” (v.12:20).

No puedes cambiar el ayer, pero lo que si puedes hacer es actuar hoy para tener un mejor futuro. Samuel accedió a orar por ellos y enseñarles la forma correcta de actuar y les aconsejó lo siguiente: “Solamente teman al Señor y sírvanle con fidelidad y con todo su corazón, considerando cuán grandes cosas él ha hecho por ustedes” (v.12:24).

Todos cometemos errores, pero lo peor que puedes hacer es insistir en ellos, pide a Dios sabiduría para aprender la lección, pide perdón si es necesario, restaura lo que puedas y sigue adelante.

No te apartes de Dios, por el contrario, búscalo, siempre está al alcance de una oración.

Tengamos siempre presente las advertencias del Señor… “Solamente teman al Señor y sírvanle con fidelidad y con todo su corazón, considerando cuán grandes cosas él ha hecho por ustedes” (1 Samuel 12:24).

 

Hno. Gunder.