
A veces, cuando intento sentarme con mi Padre celestial, solo
quiero disculparme por todo el caos que traigo a mi tiempo con Él.
¿Te identificas?
Pero eso es lo opuesto a lo que Jesús quiere que hagamos. Él no
quiere que huyamos, Él nos invita a acercarnos a Él. Él entiende
por completo cada uno de nuestros sufrimientos y luchas.
Hebreos 4:15-16 Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz
de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido
tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin
pecado. 16 así que acerquémonos confiadamente al trono de la
gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos
ayuden oportunamente.
De modo que esas cosas que estás preguntándote si deberías
hablarlas con Jesús. La respuesta a cada una de ellas es sí.
Puedes acercarte a Él tal como estás. Aquí hay cinco
recordatorios de lo valiosa que eres para Él, aquí y ahora.
Él promete que nada puede separarte de Su amor. “…ni la muerte
ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por
venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en
toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha
manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor” (Rom. 8:38-39).
Él promete que cuando tú eres débil, Él es fuerte. “«Te basta Mi
gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad»” (2Cor.12: 9).
Él promete llevar tus cargas. “» Vengan a mí todos ustedes que
están cansados y agobiados; yo les daré descanso” (Mateo 11:28,
NVI). Él promete ser el pozo de agua viva cuando te sientes
espiritualmente seco y emocionalmente drenado. “—¡Si alguno
tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como
dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva” (Juan
7:37-38, NVI).
Él promete consejo y consuelo. “Pero el Consolador, el Espíritu
Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas
las cosas y les hará recordar todo lo que he dicho”. (Juan 14:26).
Acercarnos a Jesús a través de la oración es uno de los regalos
más grandes para sus hijos. No tenemos que llevar nuestras
cargas y preocupaciones solos. No estamos limitados a nuestros
propios recursos para encontrar fortaleza o sabiduría. No tenemos
que esconder el caos que ronda nuestras mentes o nuestra vida.
Él no está decepcionado de ti porque tus oraciones no han sido
más consistentes o elaboradas.
Él simplemente quiere que entregues más y más de tu vida en Sus
manos capaces.
Él ama cada segundo que pasas con Él. Pero más que nada, Él te
ama. La gracia de Dios es más dulce cuando aceptamos que
queremos más de nuestra relación con Él. Él atesora a Sus hijos
que se acercan tropezando y tambaleándose ante Su presencia. Y
Él quiere que entiendas que la oración es la conexión perfecta
entre todo lo que necesitas y el amor precioso que Él tiene para ti.
Hoy será un hermosos día en Cristo!!
Pastor Gunder