UNO A UNO

Lucas 15:1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y
pecadores para oírle,
2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los
pecadores recibe, y con ellos come.
3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:
4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de
ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que
se perdió, hasta encontrarla?
5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;
6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles:
Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había
perdido.
Durante su corto ministerio público de unos 3 años, Jesús pasó
muchas horas enseñando y sanando a la gente, uno a la vez.
Aunque el Salvador predicó a las multitudes en Galilea y Judea, y
muy a menudo estaba rodeado de grandes multitudes, nos
obstante Él nunca estuvo demasiado ocupado como para ministrar
a los hombres, mujeres, e incluso a niños de uno a uno.
Un día, cuando estaba en una casa en Capernaum, esta se llenó de
personas, deseosas de escuchar las palabras del Maestro, y se
detuvo para dar atención a un enfermo que había sido llevado ante
Él, a través del techo de la casa (Marcos 2:1-12).
En otra ocasión, el Salvador observó a un hombre de baja estatura
que se había subido a un árbol sicómoro para verle. Jesús se
detuvo, miró hacia arriba y dijo: “Aconteció que vuelto él, después
de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los
cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado
cada uno” (Luc. 19:5). Jesús también pasó tiempo con las
personas en privado, enseñándoles, guiándoles, y desafiándolos a
creer en Él (Jn. 4:1-26).
Nunca subestimes el valor de tu testimonio, uno a uno para Cristo,
Si alguna vez te cuestionas acerca del valor de tu testimonio
personal, recuerda el ejemplo de Jesús y lo que Él dijo en Lucas
15:10: “De la misma manera, hay alegría en presencia de los
ángeles de Dios cuando un solo pecador se arrepiente”.
Señor, haznos sensibles para que podamos aprovechar las
oportunidades de presentar el plan de salvación a otros, cuando

se nos presente la oportunidad.
La mejor forma de guiar una persona a Cristo, es estar en contacto
con Cristo.

Hno. Gunder.