Josué 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
9Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
10Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo:
11Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.
Esa fue la palabra de ánimo que Dios dio a Josué cuando el pueblo de Israel estaba listo para entrar en la tierra prometida. Después de la muerte de Moisés, Josué era el nuevo responsable de llevar a los israelitas hasta su territorio prometido. Era natural que Josué se sintiera temeroso y solo al frente de millares de personas, sin la compañía de su gran líder.
Con los grandes desafíos que tenía por delante y las batallas para conquistar Canaán, humanamente hablando era de esperar que Josué necesitara recibir instrucciones para la guerra, estrategias militares o entrenamiento para atacar fortalezas. Pero no. Josué recibió lo que necesitaba de verdad: valor, la fortaleza de Dios y la certeza de que el Señor estaría siempre con él.
¡Así de grande son el valor y la fuerza que nosotros también podemos sentir! El Dios creador de todo el universo está a nuestro lado y nos ayuda en nuestras luchas diarias.
Con Jesús en tu vida puedes tener esta seguridad y no te sentirás solo jamás. Él está contigo dondequiera que estés. ¿Qué es lo que más necesitas hoy?
Marcos 2:4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.
5Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Este grupo de valientes no pudo pasar por la puerta principal, tal era la cantidad de gente en ese lugar. ¡Su solución fue creativa, abrieron un agujero en el techo y bajaron al paralítico a través de él! Al ver la gran fe de estas personas, Jesús dijo «tus pecados te son perdonados». Cree que lo que más necesitas es la presencia de Dios contigo. Si te sientes con temor frente a alguna lucha, cree que Dios está de tu lado. Ora al Señor, confíale tu vida y todos tus proyectos, busca la orientación de Dios a través de la Biblia. Lee, medita y cree. Llena tu corazón de fe y seguridad, confía en el Señor y El te ayudará en tus luchas diarias.
Para orar:
Señor mi Dios, sé que estás siempre presente en todo momento. Ayúdame a confiar que todo lo que más necesito está en ti. Creo que como estás conmigo, no necesito temer al mal ni a los problemas que puedan venir. Hazme fuerte y valiente para vencer en este día contigo a mi lado. Amén.
Hno. Gunder.