¿QUÉ HUBIERA PASADO SI…?

Salmos 124:1 Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte que lo repita ahora Israel,
2si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando todo el mundo se levantó contra nosotros,
3nos habrían tragado vivos al encenderse su furor contra nosotros;
4nos habrían inundado las aguas, el torrente nos habría arrastrado,
5¡nos habrían arrastrado las aguas turbulentas!
6Bendito sea el Señor, que no dejó que nos despedazaran con sus dientes.
7Como las aves, hemos escapado de la trampa del cazador; ¡la trampa se rompió, y nosotros escapamos!
8Nuestra ayuda está en el nombre del Señor, creador del cielo y de la tierra.

El Salmo 124 es una mirada retrospectiva, a la bondad del Señor en la entrega y la protección de su pueblo. Los líderes paganos enojados estaban dispuestos a tragarse vivos a los Israelitas, pero el Señor intervino para rescatar a sus escogidos. Dos veces el salmista agradecido proclamó: “¿Qué habría ocurrido si el Señor no hubiera estado de nuestro lado?” (Vv1-2).

Cuando nosotros, los que creemos en Jesús vemos hacia atrás, podemos decir lo mismo. Podemos decir que éramos como el un pasajero en un auto, que se deslizó por una autopista congelada en dirección a choque masivo en cadena.  El Señor tuvo a bien guardarnos de guardarnos de ese naufragio enredado.

Ha habido momentos en que me enfrenté a fuertes tentaciones. Y si no hubiera sido por el Señor, yo no habría tenido la fuerza para decir que no.                                                                                         Todos hemos pasado por tiempos malos, sintiéndonos vacíos, con recuerdos dolorosos, con culpas y desesperanzas.

Y si no hubiera sido por la ayuda de Dios, no habríamos logrado salir adelante través de ese valle oscuro.                                                La frase: “Si no hubiera sido por el Señor…” La he dicho muchas veces. Estoy bastante seguro que ustedes también.  Cuando nuevas aflicciones, dificultades, dudas o tentaciones surjan, recordemos la gracia del Señor en el pasado y digamos con el salmista: “Nuestra ayuda viene del Señor» (v. 8).

A pesar de los problemas y peligros que nos asedian, y aunque todos los amigos fallen y enemigos se unan, de una cosa estamos seguros, la Biblia nos dice: “El Señor proveerá”.

Dios da la gracia suficiente para que nos enfrentamos a los problemas de este mundo... Imagínate, ¿qué hubiera pasado, si el Señor no nos hubiera rescatado?

Hno. Gunder.