BIENVENIDO FIN DE SEMANA

1° TIMOTEO 4:6 Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.

4:7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;

4:8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

4:9 Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos.

4:10 que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

4:11 Esto manda y enseña.

“Buenas tardes, tan sólo faltan 8 horas para terminar la jornada laboral del viernes”; esa es la promesa que todos los viernes en la tarde, hacia a mis auditores en el programa radial “De regreso a casa”. Como locutor acompañaba a los conductores con una música suave, en medio del denso tráfico de nuestras calles y carreteras.

 Y a raíz de esto, muchos de mis auditores quizás pensaron: “Ya faltan pocas horas para ir a ver mi serie favorita o este sábado voy a conducir en bicicleta, o quiero ir a la playa para correr por la arena en la tarde y luego ver el atardecer, o simplemente quiero dormir hasta tarde en la mañana”.

El ejercicio regular, la recreación y por supuesto el descanso, pueden ayudarnos a restaurar nuestra perspectiva, a tonificar un poco nuestros músculos y recargar baterías.

  El problema de todo esto radica en que hoy día, muchas personas están obsesionadas con llevar una “vida saludable” y hacen tanto énfasis en esto que dejan de lado el ejercicio espiritual.

Quizás muchos no estarán de acuerdo con las siguientes palabras de Pablo: “…ejercítate para la piedad. Porque el ejercicio físico para poco aprovecha; pero la piedad para todo aprovecha pues tiene promesa para la vida presente y para la venidera” (1 Timoteo 4:7). No debemos malentender a Pablo.

Lo que está diciendo es que existe un ejercicio aún mejor que el físico y es el ejercicio espiritual regular, que incluye la oración (1°Tes. 5:17), el estudio bíblico meditando en las maravillas que encontramos en su Palabra (2° Tim 3:16), compartir sobre Jesús con otros (2 Tim4:2), servir a otros (Rom12:7), vivir una vida pura y santa (1 Pedro 1:16). Todas estas cosas nos servirán tanto ahora como para la eternidad. Anhelar el fin de semana no es malo; tampoco hay nada de malo en querer andar en bicicleta, hacer un poco de ejercicio o querer dormir un poco más; sin embargo, recuerda que existe un ejercicio aún mejor.

Si quieres mantenerte optimo en forma espiritual, aliméntate diariamente ejercitando tu fe con la Palabra de Dios… “Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra.” (2 Tim 3:16).

Hno. Gunder.