CONOCIENDO A DIOS

 Filip 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

El mayor deseo de Dios para nosotros, es que busquemos diligentemente conocerlo. Para conocer a Dios y todo lo que Él ha revelado de sí mismo, es lo que más podemos persuadir en la vida “el temor del Señor es el principio de la sabiduría y el conocimiento del Santo es el entendimiento”.

Este principio debe ser realmente el punto de partida para todos los propósitos de la vida. Cuando David dio su trono a su hijo Salomón, su primer consejo fue que Salomón conociera a Dios. “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; más si lo dejares, él te desechará para siempre” (1° Cron 28:9)

Conocer a Dios no solo determina la calidad de nuestra vida actual, sino también el destino de nuestra vida en la eternidad. Jesús dice: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Jn 17:3) La vida eterna es simplemente conocer a Dios de una manera íntima por toda la eternidad. Y comienza aquí en la tierra cuando creemos en Cristo y participamos de Su naturaleza y vida.

¿Cómo podemos conocer a Dios? El Señor dice: “Me buscarás y me encontrarás cuando me busques de todo tu corazón”. Salomón nos enseña: “Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios”.

Esta búsqueda de Dios debe ser nuestra prioridad en la vida, de lo contrario, es tan fácil distraerse por la búsqueda del dinero, del éxito laboral, poder personal y prestigio o cualquier otro esfuerzo terrenal que nos demande tiempo y energía.

El profeta tiene toda la razón cuando nos recomienda… “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”. Isaías 55:6.

Hno. Gunder.