HUELLAS PERDURABLES

Hechos 9:36 Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita,
que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas
obras y en limosnas que hacía.
37 Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de
lavada, la pusieron en una sala.
38 Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que
Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en
venir a nosotros.
39 Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le
llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y
mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando
estaba con ellas.
40 Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y
volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos,
y al ver a Pedro, se incorporó.
41 Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos
y a las viudas, la presentó viva.
42 Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor
Dejamos huellas dactilares en los vasos, en las paredes, o en los
teclados. Ya que las huellas dactilares de cada persona son
únicas, dejamos nuestra identidad sobre todo lo que tocamos.
Algunos supermercados están incluso probando una tecnología
que permite que los clientes paguen identificándose con sus
huellas dactilares. La huella única de cada cliente y su número de
cuenta bancaria se guardan en un archivo para que lo único que se
necesite para pagar una cuenta sea una lectura de su dedo.
Una mujer en la iglesia primitiva dejó otro tipo de huella – una
“huella del corazón.” Dorcas tocó las vidas de muchas personas
por medio de su don único de coser y regalar prendas.
Se la describe como “rica en obras buenas y de caridad” (Hechos
9:36). Nosotros también hemos de ser “celoso[s] de buenas obras”
(Tito 2:14). Cada uno de nosotros tiene una huella del corazón
única que puede tocar a otra persona.
Un autor anónimo escribió esta oración acerca de alentar a los
demás: “Oh Dios, dondequiera que vaya hoy, ¡ayúdame a dejar
huellas del corazón! Huellas del corazón de compasión,
comprensión, y de amor. Huellas del corazón de amabilidad y

auténtica preocupación. Que mi corazón toque a algún vecino
solitario a alguna hija que ha huido de casa, a alguna madre
angustiada, o incluso, a algún abuelo anciano. Envíame hoy a dejar
huellas del corazón. Y si alguien dice, ‘Sentí que me tocaste,’ que
sienta el toque de Tu amor a través de mí.”
¿Harás de ésta tu oración hoy?
Intencionalmente esta semana trata de dejar huella en el corazón
de una persona, con una acción que salga de tu corazón, que haga
sentir a esa persona, amada, sin haberlo buscado.

Hno. Gunder.