Filip. 1:9 Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento,
10para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo,
11llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
Esta es una hermosa oración que hizo el apóstol Pablo a los filipenses e, indirectamente, también llegó a cada uno de nosotros.
En esta, él pide que el amor aumente en dos cosas fundamentales: El conocimiento y la percepción. El aumento del amor es algo fundamental en estos días. Pero no como algo nominal o superficial.
El amor implica conocimiento y toda percepción (discernimiento, estar atento). Esto significa que necesitamos saber más sobre el objeto de nuestro amor: Dios primero, y nuestro prójimo como nosotros mismos. Además, también necesitamos estar atentos con toda percepción, para amar más y de una manera mejor.
Esto significa dejar de ser insensibles o estar alejados para prestar atención al otro y a las necesidades de los demás. Recuerda, fuiste y eres amado por el amor más grande del mundo. Por lo tanto, también puedes mostrar un mayor amor por Dios y por los demás.
Debemos poner el amor en acción Ser amado y amar, cambia la comprensión de nuestra existencia, también debe cambiar nuestra actitud hacia todo y todos. Busca maneras de conocer más y mejor a Dios teniendo una relación personal con él. Trata también de conocer la realidad de otras personas.
Involúcrate, participa, encuentra formas de amar más. Ora más y conoce mejor la Biblia: leerla, escuchar predicaciones, estudiarla y hacer cursos bíblicos, etc. Esas son buenas maneras. Mira también a tu alrededor como el «buen samaritano». Debes estar atento para descubrir cómo puedes ser útil hoy.
Pídele a Dios que aumente tu amor (y el de toda la iglesia), para amar con conocimiento y también con buen entendimiento y sensibilidad.
Para orar:
Señor Dios nuestro, ayúdame a amar más. Enséñame a amarte fielmente sobre todas las cosas, y también a amar a los que son objeto de tu amor. Ayúdame a fijarme en los que sufren en el camino y a extender mis brazos a los afligidos.
Aumenta el conocimiento y una buena comprensión de la vida, para que tu amor se refleje en mí y alcance a los que me rodean. En el nombre de Jesús te pido esto y te doy gracias por todo. ¡Amén!
Hno. Gunder.
