Hebreos 10:35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;
36porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
37Porque aún un poquito,
Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
38Mas el justo vivirá por fe;
Y si retrocediere, no agradará a mi alma.
39Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
Probablemente, has preguntado – a Dios o a ti- sobre el tema del sufrimiento. Realmente es duro ver sufrir a alguien que amamos y también lo es cuando somos nosotros los que pasamos por aflicciones, sea en el ámbito familiar, en la salud, en el área financiera, escolar o sentimental… No es fácil cuando la salud se desvanece, cuando nos sorprende el desempleo o cuando parece que todo a nuestro alrededor se empieza a desmoronar.
Pero el versículo de hoy nos enfatiza algo muy importante: la PERSEVERANCIA.
Hay varios pasajes bíblicos que nos animan a permanecer firmes en Dios, cuando enfrentamos dificultades en la vida. Jesús mismo dijo en Lucas 21:19 que «por su perseverancia salvarán sus vidas». Por eso, anímate en Cristo y en su Palabra. ¡No estás solo! Dios tiene el control y te capacita para enfrentar el dolor y los sufrimientos hoy mismo. Persevera en medio de las dificultades.
No te desanimes, ni permitas que tu fe se debilite cuando pases por las pruebas. Dios no prometió explicar el «por qué» de las aflicciones que pasamos. Por supuesto, él sabe el «para qué» de cada una de ellas.
Dios prometió que estaría contigo en todo momento. Aférrate a él en oración y con la lectura de la Biblia.
Permanece firme, Jesús está presente y te ayuda a perseverar hasta el fin.
Para orar:
Señor Dios, ayúdame a permanecer firme en ti. Que nada en este mundo ni ninguna circunstancia adversa o dolor me aleje de tu gran amor. Gracias porque siempre estás conmigo. Dame valor y buen ánimo para superar el sufrimiento y permanecer fiel hasta el fin. En el nombre de Jesús, amén.
Hno. Gunder.