Salmo 119: 163 La mentira aborrezco y abomino;
Tu ley amo.
164Siete veces al día te alabo
A causa de tus justos juicios.
165Mucha paz tienen los que aman tu ley,
Y no hay para ellos tropiezo.
166Tu salvación he esperado, oh Jehová,
Y tus mandamientos he puesto por obra.
¿Has recibido una carta de amor alguna vez? Puede parecer que ya no esté de moda, pero la carta es todavía un instrumento de comunicación sencillo y sorprendente. Quien la recibe es movido por la alegría y la curiosidad, desea leer y releer cuidadosamente cada palabra del mensaje, pues reconoce la dedicación de quien la escribió. Sin duda, es algo cautivante cuando existe reciprocidad de sentimientos entre el emisor y el receptor de la carta. ¿te gustaría recibir la mejor carta de amor de tu vida?
La sagrada Biblia es la carta de amor de Dios para la humanidad en general, y para ti de forma especial. En ella el Señor se revela mostrando el modo maravilloso con el que ofrece amor, paz y vida a cada uno de nosotros. ¡Descúbrela por ti mismo! En cada página disfrutarás del consuelo y la seguridad del Amor más grande que jamás podrás recibir… Vuelve a leer hoy tu carta de amor:
Lee la Palabra de Dios, considerándola una carta de amor de Dios para ti. Desarrolla cada día tu amor por el Señor y por las sagradas escrituras.
Con atención y con el agradecimiento de un corazón apasionado por la Ley de Dios, vuelve a leer y medita cada día en todo lo que el Padre deseó y desea decirte. Mientras lees, ora y pregunta al Señor qué quiere enseñarte a través de ese pasaje.
Participa de estudios bíblicos, escuela bíblica y cultos para profundizar tus conocimientos sobre la Biblia. Si no entiendes algún texto investiga, estudia o conversa con un hermano más maduro en la fe, para que te ayude con tus dudas.
Para orar:
Señor Dios, muchas gracias por el mensaje más valioso de toda la historia enviado a nosotros. Gracias te doy por tu Palabra y por el modo en que te revelaste a la humanidad. Enséñame a dedicar tiempo y a apreciar la Biblia todos los días de mi vida, reconociendo que por medio de ella puedo conocer tu amor y seguir a Jesucristo. Ayúdame a amar tu Palabra y a vivir en paz, confiando siempre en lo que tú dices. En el nombre de Jesús, amén.
Hno. Gunder.