Santiago 2:23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
24Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.
25Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?
26Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
Primero, entiende el proceso. Así como un avión necesita el empuje de sus motores para vencer la inercia y despegar, tú necesitas una fe activa para salir de tu zona de confort.
Dios no renueva tus fuerzas para que te quedes quieto, sino para que las uses. La «inercia espiritual» es ese estado de pasividad donde evitas lo que te incomoda, postergas tus responsabilidades y confundes la apatía con confianza en Dios. Pero la verdadera fe se mueve.
Dice Santiago 2:26 (NTV): «Así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, también la fe sin acciones está muerta».
La primera práctica es identificar tu inercia: ¿En qué área de tu vida (matrimonio, trabajo, sueños) estás resistiéndote al cambio? ¿por miedo, comodidad o excusas? Reconócelo. Esa incomodidad es la primera señal de que Dios quiere que despegues. Luego acepta las etapas, porque el despertar no es instantáneo. Comienza con la incomodidad de ver lo que hay que cambiar. Luego viene el caminar, dar esos primeros pasos pequeños pero firmes, incluso si antes te equivocaste. Después, correr, ganar ritmo y confianza. Finalmente, volar, vivir la plenitud de la promesa.
Esto se logra poniendo tu confianza no en tu propia fuerza, sino en Dios, quien te capacita. Dios lo promete en Isaías 40:31 «Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán alto como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán». La práctica aquí es actuar en obediencia, aunque sea un paso pequeño. Hoy mismo, decide una acción concreta que rompa tu ciclo de pasividad: una conversación pendiente, un proyecto que inicies, una disciplina espiritual que retomes. La fe se fortalece cuando la ponemos en práctica.
Hno. Gunder.