APRENDE A DESCANSAR CON DIOS

Hebreos 4:9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.
10 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de
sus obras, como Dios de las suyas.
Todos vivimos días super ajetreados, llenos de actividades y de
mucho trabajo. Cuando pensamos en descanso solo lo
relacionamos con el período de las vacaciones anuales, el cual a
menudo llenamos también con diferentes tipos de trabajos.
Pero pensemos, ¿no nos mandó Dios a descansar? ¿Estamos
cumpliendo con esto? La Biblia nos habla del descanso, esto es un
hecho. Creamos o no en guardar el sábado, debemos como hijos
de Dios, escuchar lo que él nos dice: ¡descansa!
Aun siendo Dios (y sin necesitar descansar), el Señor del universo
nos dio ejemplo descansando al finalizar su trabajo de la creación.
Socialmente, tenemos el sábado o el domingo destinado para
descansar. Pero hay un sinnúmero de actividades que convierten
muchas veces al fin de semana en uno tan agotador como los días
de entre semana.
Nuestro descanso espiritual está en Cristo, pero el descanso físico
también necesita ser parte de nuestra agenda. Descansa con Dios
y disfruta de fuerzas renovadas y aliento para el camino.
También es importante aprender a descansar con Dios.
La necesidad de actividad constante es un vicio que afecta a
muchas personas. Si este es tu caso, ora a Dios y pídele perdón
por tener este vicio, además de que te libere y puedas recibir en tu
alma una paz total.
Considera separar un día a la semana para descansar. Aprovecha
ese tiempo para estar en comunión con Dios (oración, lectura
bíblica, alabanza), compartir tiempo con la familia, con los amigos
y también tener un tiempo de descanso personal.
El descanso es esencial para renovar las fuerzas y el ánimo.
Aprovecha para dar una pausa a las actividades diarias, renovar la
mente y robustecer la fe, con el uso de la Palabra de Dios.
Haz un plan de lectura y estudia más la Biblia.
Aprovecha el tiempo de descanso para reposar y relacionarte con
la naturaleza y con otras personas. No permanezcas demasiado

tiempo mirando pantallas ya sea, el celular, la computadora o la
TV.
El otro extremo también se puede convertir en un vicio: ¡cuidado
con la vagancia! Aprovecha bien el tiempo de forma equilibrada y
con sabiduría.
Permítame dejar una oración modelo para equilibrar nuestro
reposo o descanso en Dios:
Mi Señor y Dios, perdóname si no he destinado suficiente tiempo
para descansar. Con bastante seguridad debe ser por eso que me
he sentido con tanto cansancio y estrés últimamente…
Necesito depender más de ti, reconocer que tú nos das tiempo
suficiente para vivir una vida equilibrada.
Ayúdame a hacer un buen uso del tiempo de vida que tú me das.
Quiero disfrutar las cosas buenas que nos has dado, pasar tiempo
contigo, disfrutar momentos de calidad con mi familia, y
descansar físicamente.
Ayúdame a obedecer tu Palabra, trabajando de forma eficiente y
descansando como tú nos enseñaste.
En el nombre de Jesús, amén