UN DIA A LA VEZ

Salmos 37:23Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,

Y él aprueba su camino.

37:24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado,

Porque Jehová sostiene su mano.

37:25 Joven fui, y he envejecido,

Y no he visto justo desamparado,

Ni su descendencia que mendigue pan.

37:26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta;

Y su descendencia es para bendición.

37:27 Apártate del mal, y haz el bien,

Y vivirás para siempre.

37:28 Porque Jehová ama la rectitud,

Y no desampara a sus santos.

Para siempre serán guardados;

Mas la descendencia de los impíos será destruida.

Es completamente esperable que, como creyentes, queramos siempre conocer la voluntad de Dios; en especial cuando atravesamos alguna dificultad. Y más aún cuando aparecen las preguntas: ¿Qué me sucederá? ¿Debo quedarme, o Dios quiere que vaya a algún otro lado?

Quizás la única manera de saberlo con seguridad es hacer lo que nos pide que hagamos hoy, en este momento, que cumplamos con nuestras obligaciones actuales y esperemos que nos revele cuál es el próximo paso. A medida que seamos obedientes a lo que ya sabemos, cobraremos fuerzas para seguir avanzando. Paso a paso, uno detrás del otro. Así aprendemos a caminar con Dios.

Pero, muchas veces decimos: “Supongamos que doy el primer paso. ¿Y después qué?”. Eso es asunto de Dios. Tu tarea y la mía es obedecer hoy y dejar el futuro en sus manos.

El salmista afirma que “Por el Señor son afirmados los pasos del hombre” (37:23). Lo único que necesitamos hoy es su guía para la jornada actual.

Las instrucciones para mañana no sirven absolutamente de nada. George MacDonald, uno de los mejores escritores cristianos de los finales del XIX, declaró: “No entendemos la página siguiente del manual de Dios; sólo vemos la que tenemos adelante ahora. Tampoco se nos permite dar vuelta a la hoja hasta que hayamos aprendido su lección”.

Si nos preocupamos por conocer la voluntad de Dios y obedecer diariamente sus instrucciones y advertencias, y si andamos por fe y recorremos el sendero de la obediencia, descubriremos que Él nos guiará durante todo el día.

 Como señaló Jesús: “Así que, no se afanen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal.” (Mateo 6:34).

Confía en Dios siempre. Pídele a Dios cada día su dirección porque… “Por el Señor son afirmados los pasos del hombre, y él se complacerá en su camino” (Salmos 37:23).

Hno. Gunder.